martes, 12 de mayo de 2015

La Concordia de Segovia

Al estar Fernando en otro lugar, se enteró por otros de lo acontecido en Segovia, a lo que él respondiere receloso. Al contraer matrimonio conmigo había aceptado ser consorte de mi reino, siendo yo la única responsable del mismo. Se ponía en duda mi capacidad de reinar por ser mujer y no tener suficiente conocimiento sobre los asuntos de estado. Además, no podía el rey hacer mercedes, ni disponer de las tenencias de las fortalezas, ni en la administración de la hacienda y patrimonio real; porque estas tres cosas habían de ser ministradas por aquel que fuese señor de ellas, y no valían de derecho si se gobernasen por persona que no tuviese facultad jurídica para ministrarlas, lo que le hacía tener un semblante frío y  reticente hacia mi persona. Su aspecto jovial y su demostración de afecto parecían visiblemente diferentes.

Sin embargo, quise hacer que mi marido se mostrara feliz en el gobierno de Castilla. Se le concedió la prerrogativa de que su nombre fuera primero en cualquier ley, escritura o moneda, además las provisiones de los Obispados y beneficios se harían a nombre de los dos, aunque siempre a mi voluntad. Y por último, podría hacer uso de la justicia en el lugar en donde se halle; aunque cuando estemos los dos, la administraremos reunidos en consenso. Una muestra de afecto y confianza hacia mi esposo, que por gracia de Dios, actuaría a mi lado en las decisiones acontecidas en nuestro Reino. Entre él y yo ninguna diferencia puede haber. Él, como mi marido, es Rey de Castilla, y se ha de hacer en ella lo que mandase, placiendo a voluntad de Dios.

Además, podría acaecer que viniera alguno que por ser varón, descendiente de la casa real de Castilla, alegase pertenecerle estos reinos, aunque fuese por línea transversal, y no a nuestra hija la Princesa Isabel, por ser mujer, en caso que es heredera de ellos por derecho lineo, de lo cual ves bien cuan inconveniente sería para nuestros descendientes y súbditos. Es bien por tanto, que esta declaración se haya hecho por excusar los inconvenientes que podrían acaecer. A 15 de enero de 1475. 

Isabel

2 comentarios:

  1. Me parece una forma muy novedosa de hacer amena la historia.
    Enhorabuena por el blog!!
    Sigan así.

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  2. Nunca me gustó la Historia ,seguro que fue porque nunca me la explicaron así.
    Enhorabuena ,seguir así ,da gusto leerlo

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